Tipos de cuero cabelludo: cómo identificar el tuyo y cuidarlo

20 Jul, 2026

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Tipos de cuero cabelludo: cómo identificar el tuyo y cuidarlo correctamente

Antes de hablar de cabello, hay que hablar de piel. Concretamente, de la piel que cubre nuestro cráneo: el cuero cabelludo. Es ahí, en ese ecosistema vivo de folículos, glándulas sebáceas y microbiota, donde se decide si nuestro cabello va a crecer fuerte, brillante y sano, o si va a lucir débil, apagado y con signos de envejecimiento prematuro.] Por eso en Miriam Quevedo llevamos años insistiendo en una idea que hoy es ya un pilar de la cosmética capilar de lujo: no existe una melena verdaderamente bella sin un cuero cabelludo sano, y no existe un cuero cabelludo sano sin conocer primero qué tipo de cuero cabelludo tenemos.

En este artículo te explicamos los principales tipos de cuero cabelludo, cómo reconocer el tuyo y qué rutina de cuidado le corresponde, con base científica y con la visión pionera que caracteriza a Miriam Quevedo en el cuidado del cuero cabelludo.

¿Por qué es tan importante conocer tu tipo de cuero cabelludo?

El cuero cabelludo es la zona de la piel con mayor densidad folicular y una de las que produce más sebo de todo el cuerpo, junto al rostro, el pecho y la espalda. Esta combinación de folículos muy próximos entre sí y una intensa actividad de las glándulas sebáceas crea un microclima muy particular: cálido, a menudo poco oxigenado y, en ocasiones, propicio para la proliferación de microorganismos como la levadura Malassezia, implicada en la aparición de caspa y dermatitis seborreica1.

Esta actividad sebácea no es fija ni igual en todas las personas. Está regulada por hormonas: se activa en la pubertad bajo el control de los andrógenos, se mantiene estable durante la juventud y va disminuyendo con la edad, aunque de forma distinta en hombres y en mujeres, en quienes suele reducirse de forma más marcada tras la menopausia2. A esto se suman factores como la genética, el clima, el estrés, la contaminación o los productos de peinado que usamos. El resultado es que cada cuero cabelludo es distinto y, además, puede cambiar a lo largo de la vida.

Identificar correctamente tu tipo de cuero cabelludo es el primer paso (y el más importante) de cualquier ritual capilar. Es la filosofía que ha llevado a Miriam Quevedo a convertirse en una marca pionera en el cuidado del cuero cabelludo, tratándolo siempre como lo que realmente es: piel que merece un diagnóstico y una rutina tan personalizada como la de nuestro rostro.

Los principales tipos de cuero cabelludo

Cuero cabelludo graso

El cuero cabelludo graso caracteriza por una producción excesiva de sebo, que deja el cabello con aspecto pesado, apelmazado y sin volumen apenas unas horas después del lavado. Puede ir acompañado de raíces brillantes, olor desagradable e incluso caída, ya que el exceso de sebo puede obstruir el folículo piloso y dificultar un crecimiento saludable.

Un truco sencillo para confirmarlo es el test del papel de seda: si al presionarlo suavemente contra el cuero cabelludo queda una marca grasa y brillante, es un signo claro de sobreproducción sebácea.

Cómo cuidarlo: prioriza fórmulas purificantes que regulen el sebo sin resecar ni agredir la barrera cutánea (una limpieza demasiado agresiva puede, paradójicamente, estimular aún más la producción de grasa). La línea Extreme Caviar, con carbón y caviar, está pensada precisamente para desintoxicar el cuero cabelludo graso y equilibrar las glándulas sebáceas sin comprometer su hidratación.

Cuero cabelludo seco

Aquí ocurre justo lo contrario: la producción de sebo es insuficiente para mantener la piel del cráneo correctamente hidratada. Se traduce en tirantez, picor, descamación fina y blanquecina, y un cabello que tiende a ser más frágil y quebradizo en las puntas.

Conviene no confundirlo con la caspa: la descamación por sequedad genera escamas pequeñas y secas, mientras que la caspa clásica produce escamas más grandes, grasas y amarillentas.

Cómo cuidarlo: necesita nutrición e hidratación profunda, con activos que restauren la barrera hidrolipídica. La colección Glacial White Caviar, formulada con extracto de caviar blanco y agua glacial suiza, está diseñada para devolver el confort a los cueros cabelludos secos y deshidratados.

Cuero cabelludo sensible

Reacciona con picor, tirantez, enrojecimiento o escozor ante estímulos que en otras personas pasarían desapercibidos: un cambio de champú, el agua muy caliente, el sol o la contaminación. La investigación en dermatología cosmética ha demostrado que el cuero cabelludo sensible presenta habitualmente un pH más elevado, una barrera cutánea más débil y una microbiota alterada, con una producción de sebo distinta a la de un cuero cabelludo no sensible3. Es, en definitiva, una piel que necesita ser tratada con la misma delicadeza que un rostro sensible.]

Cómo cuidarlo: apuesta por fórmulas calmantes, hipoalergénicas y libres de ingredientes potencialmente irritantes. Los champús y sérums de Glacial White Caviar están pensados para calmar y fortalecer este tipo de cuero cabelludo, reduciendo la reactividad sin renunciar al brillo y la suavidad del cabello.

Cuero cabelludo con caspa o descamación

La descamación es, en realidad, un proceso natural de renovación celular de la piel. El problema aparece cuando se acelera o se desequilibra, dando lugar a la caspa: escamas visibles, a menudo grasas, acompañadas de picor. Los estudios distinguen incluso entre una caspa "seca" y una caspa "grasa" según el nivel de sebo del cuero cabelludo afectado, ya que ambas presentan alteraciones distintas en la hidratación, el pH y la inflamación de la piel4. El estrés, los cambios hormonales, una dermatitis seborreica de base o el uso de productos agresivos son algunos de los factores que pueden desencadenarla.

Cómo cuidarlo: el cuero cabelludo con caspa se beneficia de tratamientos de choque específicos (de aplicación nocturna y sin aclarado, para una acción más profunda) antes que de un simple cambio de champú. Los concentrados bio-regeneradores de Extreme Caviar, enriquecidos con azufre bio y un complejo multivitamínico, ayudan a regular el sebo, calmar la irritación y frenar la descamación visible.

Cuero cabelludo mixto

Es más habitual de lo que pensamos, especialmente en melenas largas: la raíz produce sebo en exceso mientras las longitudes y puntas están secas o dañadas, sobre todo si el cabello está coloreado o tratado químicamente.

Cómo cuidarlo: requiere una estrategia de doble acción, con productos purificantes centrados en el cuero cabelludo y fórmulas nutritivas reservadas para medios y puntas. Combinar un champú equilibrante con una mascarilla o un aceite en las longitudes (sin aplicarlo nunca en la raíz) suele ser la solución más eficaz.

Cuero cabelludo normal o equilibrado

Es el que toda rutina de cuidado busca mantener: ni graso ni seco, sin picor, descamación ni sensibilidad, con un cabello que conserva brillo y volumen entre lavados. No significa que no necesite cuidados, sino que su objetivo es preventivo: mantener ese equilibrio y proteger al cuero cabelludo del envejecimiento cutáneo que, igual que ocurre en el rostro, también le afecta con el paso del tiempo.

Cómo cuidarlo: una rutina de mantenimiento con exfoliación periódica y fórmulas antiedad, como las de la colección Sublime Gold, ayuda a conservar la vitalidad del folículo a largo plazo.

¿Cómo saber qué tipo de cuero cabelludo tienes?

Más allá del test del papel de seda para detectar el exceso de grasa, observa estas señales durante unos días:

  • Tiempo entre lavados: si tu cabello pierde volumen y frescura en menos de 24-48 horas, tiendes a un cuero cabelludo graso.
  • Sensaciones: picor, tirantez o escozor frecuentes apuntan a sequedad o sensibilidad.
  • Aspecto de la descamación: escamas pequeñas y secas sugieren sequedad; escamas grandes, amarillentas y grasas, caspa.
  • Distribución: si la raíz y las puntas se comportan de forma distinta, es probable que tu cuero cabelludo sea mixto.

Si tienes dudas, en Miriam Quevedo contamos con un diagnóstico capilar online que analiza el estado y la edad real de tu cabello y tu cuero cabelludo, así como con nuestro Spa Capilar en el Mandarin Oriental de Barcelona, el primer spa dedicado exclusivamente al rejuvenecimiento del cabello y el cuero cabelludo.

Rutina de cuidado según tu tipo de cuero cabelludo

Independientemente del tipo que tengas, hay una base común que en Miriam Quevedo consideramos innegociable:

  1. Exfoliar una vez por semana. El cuero cabelludo es piel y, como tal, acumula células muertas, restos de producto y contaminación que bloquean la correcta oxigenación del folículo. Una exfoliación semanal, mecánica o química según tu sensibilidad, activa la microcirculación y mejora la absorción de los tratamientos posteriores.
  2. Limpiar con un champú específico para tu tipo de cuero cabelludo, evitando fórmulas agresivas que alteren su equilibrio natural.
  3. Aplicar un tratamiento de choque o concentrado dirigido a tu preocupación concreta (grasa, caspa, sensibilidad, caída) antes de la rutina de hidratación general.
  4. Hidratar y proteger con sérums o mascarillas que refuerzan la barrera cutánea y prolonguen los resultados.
  5. Adaptar la rutina a la estación del año, ya que el frío, el calor o la exposición solar modifican la producción de sebo y la sensibilidad del cuero cabelludo.

La ciencia y la biotecnología, aliadas del cuero cabelludo

Desde nuestros orígenes, Miriam Quevedo ha apostado por ingredientes preciosos (caviar, oro bioactivo de 24k, platino, diamantes…) combinados con biotecnología avanzada para tratar el cuero cabelludo con la misma precisión científica que un dermocosmético facial. No se trata solo de perfumar o suavizar: se trata de actuar sobre el sebo, el pH, la microbiota y la barrera cutánea del cuero cabelludo, exactamente las variables que la evidencia científica señala como determinantes de su salud2,3,4. Esta manera de entender el cuidado capilar, partiendo siempre del cuero cabelludo y no solo de la fibra, es lo que ha convertido a Miriam Quevedo en una marca pionera y de referencia en el sector.

Preguntas frecuentes sobre los tipos de cuero cabelludo

¿Puede cambiar mi tipo de cuero cabelludo con el tiempo?

Sí. La producción de sebo está regulada por hormonas y varía con la edad, el ciclo hormonal, el estrés o incluso las estaciones del año, por lo que es normal que tu cuero cabelludo evolucione a lo largo de la vida y necesite ajustes en tu rutina2.

¿Es lo mismo la caspa que un cuero cabelludo seco?

No. La sequedad genera una descamación fina y de origen distinto a la caspa, que suele estar vinculada a un exceso de sebo, a la levadura Malassezia y a procesos inflamatorios de la piel1,4. Por eso es clave identificar bien cuál es tu caso antes de elegir un tratamiento.

¿Con qué frecuencia debo exfoliar el cuero cabelludo?

Como norma general, una vez por semana es suficiente para eliminar impurezas sin alterar el equilibrio natural del cuero cabelludo, salvo que tu piel sea especialmente sensible, en cuyo caso conviene espaciar el ritual.

¿Puedo tener un tipo de cuero cabelludo distinto en cada zona de la cabeza?

Sí, es lo que se conoce como cuero cabelludo mixto, muy frecuente en melenas largas o coloreadas, donde la raíz y las puntas tienen necesidades distintas.


Fuentes

1: Peyrí, J. & Lleonart, M. A Practical Guide to Scalp Disorders. Journal of Investigative Dermatology Symposium Proceedings, 2015.

2: Ro, B. I. & Dawson, T. L. The Role of Sebaceous Gland Activity and Scalp Microfloral Metabolism in the Etiology of Seborrheic Dermatitis and Dandruff. Journal of Investigative Dermatology Symposium Proceedings, 2005.

3: Ma, L. et al. Sensitive scalp is associated with excessive sebum and perturbed microbiome. Journal of Cosmetic Dermatology, 2019.

4: Yoon, J-S. et al. Biophysical characteristics of dandruff-affected scalp categorized on the basis of sebum levels. Journal of Cosmetic Dermatology, 2021.

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